divendres, 23 de juliol del 2010

CUATRO AÑOS CON EL IMBÉCIL

Tranquilo todo el mundo que no voy a relatar toda mi historia con el imbécil. Sólo un poquito.
Todas las mujeres tenemos algún imbécil en nuestras vidas. Con el mío ni me casé ni me enrollé; simplemente no era posible.
O quizás sí porque bien que se enrolló el tío con la pelirroja.
Pero como todo matrimonio nosotros también sufrimos un proceso de ilusión-acomodamiento-deterioro incluyendo la opción de estallido de hostilidades al final.
Un año, el último, fatal. En gran parte por otra mujer. Ella me gustaba, creo que es la mujer que más me ha gustado en la vida. Superior en todo al imbécil y claro, los celos se apoderaron de él y la echó. No podía consentir que ninguna mujer le hiciera sombra.
¡Se armó la de Dios! No le perdoné nunca que me hubiera privado de su presencia. No es que me hubiera acostumbrado a ella; ella me daba todo cuanto a él le era imposible proporcionarme.
No lloré; le hubiera pateado el hígado al imbécil. Tampoco lo hice pero las discusiones fueron in crescendo. Toda confianza se había roto.
El imbécil tampoco me soportaba; ¿cómo me atrevía a cuestionarle? Pero no quería perder mi dinero. Podía más su avaricia que cualquier otra consideración.
Hasta que llegó el día en que reuní fuerzas y di por terminada definitivamente nuestra tempestuosa relación.
Él creyó que sería parte de la terapia. Nunca entendió que allí no había habido ningún tipo de transferencia. Él era el imbécil, el único imbécil de mi vida.

dijous, 22 de juliol del 2010

UNA SANIDAD MARAVILLOSA. Desventuras en la Sanidad Pública española.

Copio tal cual la nota que he enviado a unos amigos, aquellos con los que comparto inquietudes literarias en My Loony Dog. RIGUROSA Y EXHAUSTIVAMENTE VERÍDICO

"Pues sí. Ayer le decía a Anna (parece el comienzo de un relato) que me disculparais si no os contestaba a todos o estaba rara. Y me he retrasado leyendo los relatos. Sorry, sobre todo Pep que es quien hace más que colgó su último "niño".
Ahora acabo de pelearme -¡una vez más!- con ellos (los médicos). Me hacen una analítica especial después de unos 12 años de nada para la fatiga crónica.
Me salen varios valores anómalos y la suplente de la titular...
Esperad que vuelvo a empezar. Los análisis los pidió hace un mes o más el Reumatólogo,
. Mayo: Reumatólogo; próxima visita programada para el 21 de septiembre 2010 porque claro, está colapsado. Como sólo viene dos medios días para una población de 75.000-80.000 personas, ¿qué más pretendemos?
. Junio: Analítica
. Ayer (miércoles 21.07.2010): visita con la Generalista para comentar unos resultados que desconozco pero para adelantarnos por si las moscas.
. Ayer: APARECEN LAS MOSCAS. Varios, diversos, valores desviados. Una anemia inexplicada. Más cosas.
La suplente, residente en prácticas, empieza a hablar en jerga médica -para que no la entendamos los paletos de los pacientes, TODOS somos unos paletos y unos mentirosos, por definición-, pero cuando pregunto se aferra a la "clínica asociada" y de ahí no la saco. O sea, que la jerga es para encubrir ignorancia. Uno de los valores más desviados me dice que "con el tiempo" puede dar una enfermedad u otra pero que eso no se sabe.
Pido que concrete: ¿qué puede dar, enfermedades reumatoides, cáncer, qué? "No, cáncer no, ..., todo depende de la CLÍNICA ASOCIADA".
Salgo. Como quedan 25 minutos para que pase el autobús me siento a tomarme un cafetito de máquina y leer con tranquilidad la analítica, a ver qué saco en claro de ella.
¡Joder la marrana! La anemia no es en total de hematíes pero sí por la hemoglobina, aunque no hay para asustarse. De inmunoglobulinas decididamente mal. Sedimentación, mal. Pero en un valor, extraño para mí, en el grupo de los anticuerpos antitisulares tengo un valor de 110,9, cuando los valores sanos son 0-9,9. O sea, el valor máximo correcto es un 9% del que yo tengo. Como si en colesterol total, siendo el máximo de 220 tuviera 2.400. Por ahí.

Vuelvo a la médico e insisto. Consigo que prometa que hablará con el Reumatólogo a quien le tocaba visitar hoy, jueves 22.

Como los conozco, más por gato viejo que por psicóloga, hoy, cuando ya es hora de acabar visitas aunque no hayan terminado, hacia la 1 (13 horas) llamo.

La recepcionista dice que la doctora ya se acuerda (casi es como que la he ofendido por no fiarme) y que me llamarán. De nuevo, soy más puta que las gallinas en estas lides y me espero hasta que no me puedan venir con la excusa de que no insista, que ya están en ello y que no sea pesada y me espere.

A las 16.00 horas. NADIE coge el teléfono. Claro, están colapsados. Hablo con Sanitat Respon por si pueden meter mano; la decisión de presentar una queja formal ya está más que tomada. Pero no, que es el médico el ...., total chicos, hace tiempo en Sanitat Respon había médicos y podían darte hasta hora pero ahora no. ¡Vaya con la crisis, pa'trás como los cangrejos! Hace 10 años los servicios estaban mejor algunos y menos peores otros.

A las 17.30 vuelvo a llamar al CAP. La pobre de recepción me atiende de maravilla, sabe muy bien de lo que hablo porque lamentablemente no soy un caso único sino demasiado frecuente y quedamos en que le dejan nota para que me llame el Reumatólogo el martes que viene."

De ésta no pasa; han metido tanto la pata conmigo en tantas ocasiones -tengo incluso dos enfermedades diagnosticadas QUE NO PADEZCO, mientras que a ésta, la fatiga crónica, JAMÁS le han hecho caso, me pusieron la etiqueta y nada más- que si mañana me encuentro aceptablemente bien, voy y les meto una queja y siguiente paso una denuncia en regla. Que he pasado de denunciarles por errores de bulto en 3 ocasiones como mínimo.


Uno de los peligros de este factor que tengo por las nubes, es el de cirrosis biliar. Pocas bromas.